Fotografía cortesía de Socorro Carrere-Sosa

Por Karlha Velasquez Rivas, Hola Nebraska

Antes de que comenzaran las presentaciones, los carteles ya daban algunas pistas de lo que ocurriría esa mañana. Había gráficos, conceptos científicos, preguntas y resultados distribuidos en el edificio administrativo John B. Mueller de Bellevue University. Poco después, fueron los propios estudiantes quienes tomaron la palabra para contar qué investigaron, cómo lo hicieron y qué aprendieron durante el proceso.

El pasado 21 de julio, siete estudiantes hispanos presentaron los proyectos que desarrollaron durante el verano de 2026 como parte del Programa Delfín. Durante siete semanas trabajaron junto a profesores de Bellevue University en temas relacionados con microbiología, liderazgo educativo, pensamiento creativo, negocios y resolución de problemas.

El Delfín Summer Research Expo reunió a profesores, mentores, autoridades académicas, representantes consulares y miembros de la comunidad universitaria.

Socorro Carrera estuvo a cargo de conducir el evento y felicitó a los jóvenes por el esfuerzo realizado junto a sus equipos de investigación. También destacó que el programa representa mucho más que una experiencia académica, pues permite crear un intercambio cultural entre Estados Unidos y Latinoamérica.

En la actividad participaron el Dr. Armando de Alba Rosales y el Dr. John Kyndt, profesor e investigador de Bellevue University. Como invitado especial asistió el cónsul de México en Omaha, Jorge Ernesto Espejel Montes, quien expresó su orgullo por el trabajo de los estudiantes y los animó a continuar creando vínculos entre países y universidades a través de la investigación.

Los estudiantes que presentaron sus proyectos fueron Lluvia de Luna García Sainz, Ivana Castellanos Morales, Ian Carlos Verdugo Molina, María Melany Mayboca Trejo, Marco Antonio del Real Arellano, Rodrigo Quiroz Barreto y Carlos Emilio Angeles Aguirre.

Asimismo, la edición de 2026 también contó con estudiantes que participaron de manera virtual desde México y Colombia, ampliando así la colaboración más allá del campus de Bellevue.

Desde las bacterias hasta la creatividad

Los jóvenes Lluvia de Luna García Sainz, Ivana Castellanos Morales e Ian Carlos Verdugo Molina trabajaron bajo la mentoría del Dr. John Kyndt en el análisis genómico de nuevas especies bacterianas encontradas en ambientes extremos.

Castellanos Morales, estudiante de la Universidad Anáhuac Veracruz, participó en una investigación sobre bacterias capaces de sobrevivir en lugares contaminados por hidrocarburos.

Explicó en un perfecto inglés que su proyecto parte de una situación fácil de imaginar: un derrame de petróleo y la necesidad de encontrar maneras de reducir el daño ambiental.

“Estamos estudiando bacterias que pueden ayudar a degradar hidrocarburos, por ejemplo después de un derrame de petróleo. Comprender cómo funcionan podría aportar soluciones para la remediación ambiental”, explicó Castellanos.

Aunque se trata de organismos microscópicos, sus posibles aplicaciones podrían ser importantes para recuperar zonas afectadas por derrames y otros tipos de contaminación.

Para Ivana, el programa también fue una oportunidad para trabajar con nuevas herramientas, compartir con investigadores de otra universidad y conocer una forma diferente de desarrollar un proyecto científico.

En otra área, María Melany Mayboca Trejo, estudiante de la Universidad de Sonora, trabajó en una investigación sobre liderazgo educativo bajo la mentoría de la Dra. Michelle Kempke Eppler.

Por su parte, Marco Antonio del Real Arellano, Rodrigo Quiroz Barreto y Carlos Emilio Angeles Aguirre desarrollaron proyectos relacionados con el pensamiento creativo junto a la profesora Julie Verebely.

Sus investigaciones analizaron cómo la creatividad puede ayudar a las empresas y organizaciones a enfrentar problemas, adaptarse a los cambios y encontrar nuevas formas de trabajar.

Para Marco Antonio del Real Arellano, estudiante del Instituto Tecnológico de Tepic y participante por segundo año en el Programa Delfín, la creatividad no es solamente algo relacionado con el arte. También puede ser una herramienta para enfrentar desafíos profesionales.

“El pensamiento creativo nos impulsa como jóvenes a descubrir nuevos horizontes y a no quedarnos únicamente con las formas tradicionales de hacer las cosas. Me hizo entender que la creatividad también puede convertirse en una herramienta para resolver problemas y generar innovación”, afirmó.

Su investigación también abordó la resistencia que algunas personas y organizaciones pueden tener frente a los avances tecnológicos. Desde su formación en ingeniería industrial, Marco Antonio considera que los conocimientos técnicos y el pensamiento creativo pueden complementarse.

Las experiencias de Ivana y Marco Antonio ayudan a entender la variedad del Programa Delfín. Mientras una investigación estudia bacterias con posibles usos ambientales, otra analiza cómo las empresas responden a los cambios tecnológicos.

Los temas son muy diferentes, pero ambos comienzan de la misma manera: con una pregunta y el deseo de encontrar respuestas.

¿Qué es el Programa Delfín?

El nombre oficial de la iniciativa es Programa Interinstitucional para el Fortalecimiento de la Investigación y el Posgrado del Pacífico, aunque es conocido simplemente como Programa Delfín.

La iniciativa nació en México con el objetivo de despertar el interés de los estudiantes por la investigación, fortalecer la colaboración entre universidades y motivar a los jóvenes a continuar su preparación académica.

A través del programa, los participantes pueden incorporarse a proyectos dirigidos por investigadores de otras instituciones. Las estancias pueden desarrollarse de manera presencial o virtual y no están limitadas a los laboratorios o a las ciencias exactas.

La Dra. Michelle Kempke Eppler, decana del College of Arts and Sciences y coordinadora de Delfín en Bellevue University, explicó que existen oportunidades para estudiantes de distintas áreas.

“Hay un poco de todo para todos. Existe investigación científica, pero también tenemos liderazgo, ciencias del comportamiento, educación y aprendizaje”, señaló.

Para Kempke, una de las metas más importantes es enseñar a los estudiantes qué pueden hacer cuando un tema despierta su curiosidad.

“La idea es que, cuando sientan curiosidad por algo, aprendan cómo conocer más sobre ese tema, cuáles son los pasos que deben seguir y cómo convertir ese proceso en algún tipo de resultado”, explicó.

Los jóvenes son apoyados inicialmente por sus universidades de origen. Luego revisan las líneas de investigación disponibles, eligen los proyectos relacionados con sus carreras y presentan sus solicitudes.

Los profesores entrevistan a los candidatos para conocer sus intereses, su experiencia previa y las herramientas que han utilizado. Con esa información, preparan un plan de trabajo para las semanas de investigación.

Como coordinadora, Eppler también se encarga de apoyar a los profesores, revisar documentos y procurar que cada estudiante tenga objetivos claros durante su estancia.

Una experiencia más allá del salón de clases

Las siete semanas en Nebraska no estuvieron dedicadas únicamente a reuniones, lecturas y experimentos. Los estudiantes también tuvieron la oportunidad de conocer la comunidad, participar en actividades culturales y adaptarse a un entorno universitario diferente.

Presentar sus proyectos frente a una audiencia también les permitió practicar algo esencial para cualquier investigador: explicar de manera clara por qué un tema importa y cómo sus resultados podrían ser útiles.

Para Eppler, uno de los momentos más especiales ocurre cuando antiguos participantes regresan para compartir su experiencia y ayudar a los nuevos estudiantes.

“Yo puedo amar profundamente este programa, pero prefiero que los estudiantes lo amen todavía más. Cuando nuestros exalumnos regresan, comparten su experiencia y ayudan a otros, sentimos que estamos logrando ese propósito”, expresó.

Al terminar la jornada, los siete jóvenes no solo habían mostrado los resultados de su verano académico. También habían demostrado que podían investigar, trabajar en equipo, adaptarse a un nuevo ambiente y compartir sus conocimientos con una audiencia internacional.

Quienes estén interesados en participar en futuras ediciones pueden visitar la página oficial del Programa Delfín, revisar las convocatorias y consultar los proyectos disponibles. Los estudiantes pueden verificar si sus universidades forman parte del programa y solicitar orientación para iniciar el proceso de postulación.

¡Mira la galería completa de fotos del evento!

Fotos cortesía de Socorro Carrera-Sosa

 

Fotos cortesía de Socorro Carrera-Sosa

 

Fotos cortesía de Socorro Carrera-Sosa

 

Fotos cortesía de Socorro Carrera-Sosa

 

Fotos cortesía de Socorro Carrera-Sosa


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