OPINIÓN | ROOTED IN COMMUNITY
Los legados de Pascual Huerta, J. Conrad Huerta y Rita Garcia conectan las raíces de Sarah Dragon en el sur de Omaha con su trayectoria en la educación y el servicio público.
Presentamos Rooted in Community con Sarah Dragon
Rooted in Community es una columna mensual de opinión de Sarah Dragon, educadora del sur de Omaha, sobre educación, legado familiar, servicio comunitario y liderazgo local.
Por Sarah Dragon

Sarah Dragon, autora de la columna mensual de opinión Rooted in Community.
Cuando pienso en las razones por las que me postulo para integrar el Learning Community Coordinating Council por el Subcouncil 5, pienso en mi familia, en nuestras raíces y en las generaciones que me precedieron.
El sur de Omaha tiene algo especial. Es una comunidad construida por generaciones de esfuerzo, sacrificio, orgullo y servicio. Mi familia ha vivido aquí durante generaciones, y mi herencia latina es una parte importante de quien soy y de los valores que guían todo lo que hago.
Mi bisabuelo, Pascual Huerta, llegó a Estados Unidos después de servir como coronel en el Ejército Mexicano durante la Revolución mexicana. Se sentía tan orgulloso de su herencia mexicana como de ser estadounidense, y crió a su familia con los valores de la humildad, el trabajo y el servicio.
Mi tío abuelo, J. Conrad Huerta, continuó ese legado. Sirvió en la Guerra de Corea y después abrió camino en la educación al convertirse en el primer latino en cursar estudios de posgrado en Chadron State College y en el primer latino en ocupar un cargo de superintendente escolar en Nebraska. Creía en abrirles las puertas a los demás, no solamente a sí mismo.
Mi abuela, Rita Garcia, dedicó su carrera a servir a las familias del sur de Omaha a través del Indian Chicano Health Center y La Plaza Community Health Center. Juntos, sus ejemplos me enseñaron que nuestra herencia es motivo de orgullo, que la educación abre puertas y que el verdadero liderazgo no depende de un título, sino de estar presentes y servir a los demás.
Sobre esos hombros me sostengo.
Sus historias explican en gran parte por qué he dedicado casi dos décadas a la educación pública, como maestra de primer grado, consejera escolar y directora de un programa de primera infancia. Creo que todos los niños y todas las familias merecen acceso a oportunidades que les permitan salir adelante. Por eso me postulo para el Learning Community: para ser una voz activa de las familias, apoyar a los educadores, fortalecer la educación de la primera infancia y ayudar a crear oportunidades para la próxima generación.
Reconozco ese mismo compromiso con el servicio en la historia familiar de mi amigo Mark Martinez. Su padre, Al Martinez Sr., rompió barreras al convertirse en el primer latino contratado por el Departamento de Policía de Omaha. A través de generaciones de trabajo en las fuerzas del orden y participación comunitaria, la familia Martinez también ha contribuido a dar forma a nuestra comunidad.
Mark se postula para sheriff del condado de Douglas y cuenta con cuatro décadas de experiencia policial. Llegó a ocupar el cargo de subjefe del Departamento de Policía de Omaha, se desempeñó como alguacil federal (U.S. marshal) del Distrito de Nebraska e impartió clases de justicia penal en la Universidad de Nebraska en Omaha. Su experiencia y compromiso con el servicio público reflejan la importancia de contar con líderes preparados que comprendan a las comunidades a las que sirven.

Sarah Dragon (derecha) junto a Mark Martinez, candidato a sheriff del condado de Douglas. Foto: Cortesía.
Nuestras familias han servido de distintas maneras, pero nuestras historias tienen algo en común: el orgullo por nuestra herencia latina, el respeto por quienes nos precedieron y la responsabilidad de mejorar las cosas para quienes vienen después de nosotros.
Esa responsabilidad también significa asegurarnos de que nuestras voces se escuchen en las urnas.
Votar es mucho más que depositar una boleta. Es una oportunidad para honrar los sacrificios de las generaciones anteriores y ayudar a decidir el futuro de nuestros hijos, nuestras familias y nuestros vecindarios. Nuestros antepasados trabajaron arduamente para abrirnos oportunidades. No podemos darlas por sentadas.
La representación latina importa. Nuestras historias importan. Nuestras experiencias importan. Pero la representación no llega simplemente porque la deseemos. Se consigue cuando participamos, animamos a otros a participar y damos un paso al frente para servir.
Este 3 de noviembre, animo a todos a hacer escuchar su voz. Investiguen quiénes son los candidatos, conozcan los cargos que estarán en juego y voten. Ya sea que voten por primera vez o que continúen una tradición familiar, su participación importa. No podemos esperar que nuestras comunidades estén representadas si no estamos dispuestos a participar en la elección de quienes nos representan.
Me postulo porque creo que todos los niños y todas las familias merecen líderes que escuchen, estén presentes y hagan el trabajo. Mark y yo aspiramos a cargos distintos, pero compartimos el compromiso de servir a las personas y comunidades que contribuyeron a formarnos.
Las generaciones anteriores ayudaron a construir estos cimientos. Ahora nos corresponde continuar ese legado.
Nota de la editora: Sarah Dragon es candidata al Learning Community Coordinating Council por el Subcouncil 5. Esta columna también se refiere a Mark Martinez, candidato a sheriff del condado de Douglas. Este texto es una columna de opinión. Las opiniones expresadas pertenecen a su autora y no reflejan necesariamente la postura editorial de Hola Nebraska. La publicación de esta columna no constituye un respaldo a ninguna de las dos candidaturas.
Información relacionada: Consulta información sobre el Learning Community Coordinating Council y la cobertura de Hola Nebraska sobre la candidatura de Mark Martinez para sheriff del condado de Douglas.
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