
Tyson Foods anunció en noviembre el cierre de una planta procesadora de carne de res en Lexington que emplea a más de 3200 personas. (Ana Wombacher/Nebraska Public Media News)
El cierre de la planta de Tyson en Lexington, Nebraska, mantendrá de manera temporal a casi 300 trabajadores mientras se reducen las operaciones, según documentos laborales estatales.
Por Jackie Ourada, Nebraska Public Media
Casi 300 trabajadores continuarán laborando en la planta de Tyson Foods en Lexington, cuya operación estaba prevista para cesar el martes pasado.
En un aviso presentado ante el Departamento de Trabajo de Nebraska, directivos de Tyson informaron que la empresa retendrá a 292 empleados para “realizar labores relacionadas con el cierre de la planta”. No obstante, menos de la mitad de esos trabajadores permanecerán después de que concluya el mes.
El aviso se da mientras la ciudad de Lexington analiza su futuro sin la planta, que operaba con alrededor de 3,200 empleados. Se trataba de una de las mayores instalaciones de procesamiento de carne de Tyson, con el sacrificio de aproximadamente 5,000 reses al día.
La empresa procesadora de carne anunció poco antes del Día de Acción de Gracias que cerraría la planta. A medida que las operaciones disminuyen, la compañía indicó que mantendrá a los empleados durante los siguientes periodos:
- 59 empleados por aproximadamente tres días adicionales;
- 93 empleados por aproximadamente 10 días adicionales;
- 3 empleados por aproximadamente 30 días adicionales;
- 11 empleados por aproximadamente 39 días adicionales;
- 1 empleado por aproximadamente 132 días adicionales;
- y 127 empleados por aproximadamente 185 días adicionales.
Los puestos restantes incluyen desde gerentes y supervisores de producción hasta personal de laboratorio, técnicos de mantenimiento de refrigeración y empleos administrativos. Funcionarios de Tyson Foods no han explicado por qué se decidió cerrar la planta de Lexington, mientras que otra de sus instalaciones en Texas se redujo a un solo turno diario.
La empresa señaló que necesitaba “redimensionar” su operación de carne de res y fortalecer su desempeño a largo plazo. Líderes electos han atribuido la disminución del hato ganadero en Estados Unidos como una de las razones por las que muchas plantas de procesamiento no operan a plena capacidad. Tyson registró importantes mejoras en sus ingresos antes del cierre de la planta de Lexington, aunque funcionarios señalaron que gran parte de ese desempeño positivo provino de sus operaciones avícolas y que podrían presentarse más desafíos en su segmento de procesamiento de carne de res.
Aún está por verse qué ocurrirá con la planta de 3,200 trabajadores que durante décadas ha sido el mayor empleador de la comunidad de Lexington y ha contribuido al crecimiento de su población diversa. Vecinos y líderes comunitarios temen que la ciudad enfrente el cierre de más negocios a medida que las personas se marchan para buscar empleo en otras partes del estado o en plantas fuera de Nebraska.
Se prevé que el cierre tenga un impacto financiero considerable en Lexington y en el condado de Dawson, así como en todo el estado. Un análisis del impacto económico realizado por la Universidad de Nebraska-Lincoln estimó que el cierre le costará al estado cerca de 3.3 mil millones de dólares en pérdidas económicas anuales debido a la reducción de ingresos fiscales, la pérdida de ingresos laborales y la disminución del gasto en las comunidades.
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